Ahora que las cosas importantes son las “importantes de verdad”… 

Ahora que Dios quiere que sepamos donde debemos mirar siempre sin apartar jamás la mirada… 

Ahora que nos damos cuenta de tantas y tantas cosas que antes creíamos normales y ahora tienen la textura de un sueño… Visitar nuestras familias, una charla, un beso o un abrazo compartiendo una cerveza al sol con amigos….

Todo lo que sé (fruto del tiempo que pasa), y todo lo que me queda por aprender, tiene la dimensión de “metáfora perfecta” con el “SER COSTALERO”. Y es que soy de los que creen a pies juntillas que esa “experiencia”, tiene la épica capacidad de prepararte para casi cualquier circunstancia favorable o adversa que se te pueda presentar en la vida.

Muchas son las cofradías (como momentos vividos), en las que todo brilla por su comodidad, facilidad, alegría y sutileza de las que seguro muchos “suertudos de tocar palo” como yo, hemos tenido el gran el privilegio de poder vivir. Una inmensa catarata de instantes sublimes de gozo, que siempre nos acompañaran en nuestros recuerdos.   

En cambio, todos tenemos alguna “corría mala” en la memoria…. algo que a todos nos viene a la mente como un momento de duro “pesar”… una calle, un relevo, un momento de bajón, una pájara o debilidad, la enfermedad de un ser querido…

Nos encontramos justo en el centro del mayor de los huracanes que nuestra generación haya tenido que soportar. Una chicotá dura y compleja, con la que hay que ser mas honrados y obedientes que nunca, porque es sin dudarlo una “mano”, en la que todos vamos a sentirnos frágiles y solos…

En esta “calle tan mala”, no vamos a poder sentir cerca el aliento de nuestros seres mas queridos, nuestro circulo de amigos, nuestras familias, en definitiva nuestros “compañeros de trabajadera” no podrán estar a nuestro lado de manera física en estos momentos tan duros… 

sin duda va a ser la pelea mas dura y difícil para nosotros, y para todos los que conocemos…

Pero nosotros jugamos con algo que nos da una ventaja sobrehumana…

Hemos sido testigos directos de Entradas Triunfales, hemos disfrutado el Bendito Sacramento de Comer de su Carne y Beber de su Sangre… Todos hemos sudado al sentirnos Indefensos alguna vez…. Todos hemos sentido Amarguras… Todos hemos estado al Pié de su Cruz… Todos nos hemos Encarnado dentro de cada uno de nosotros para dar siempre un poco mas, para ser siempre un poco mejores…Y sobre todo…. Sobre todo como ahora… hemos experimentado, el sentir la mas profunda de las Soledades… 

Por eso, sabemos como recomponernos, como venirnos arriba, como hacer que podamos plantarle cara a todo lo que esta pasando, e insuflar ese aire de animo desmedido y todo ese inmenso “gozo del corazón” a nuestros seres mas queridos… (nosotros si que sabemos como empujar “fuerte parriba” e ir siempre de frente…)

Ahora toca cuidar a quien nos rodea….  somos nosotros, lo que tenemos la bendita suerte de ser “distintos pero iguales”, los que tenemos el compromiso de repartir la alegría y el ánimo para que el mundo (nuestro mundo), después de todo esto, sea un lugar mucho mejor.

Siempre, siempre, siempre fuerte arriba….

Mucho ánimo …. Por que todo pasa…

José María Pérez

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