Desde el primer día que conocí a D. José Olmedo Vázquez, mi admirado y querido, ‘Pepe Olmedo’, sentí el cariño, el apoyo, y sobre todas las cosas, percibí la bondad de una buena persona, de un CAPATAZ escrito así, con mayúsculas. Cuando vemos a alguien bondadoso, algo muy profundo resuena en nuestro interior, y esto ocurrió cuando tuve la suerte de conocerle. A veces, y hoy aún más, nos perdemos en el envoltorio y nos olvidamos de lo verdaderamente importante, la esencia y la verdad.

Pepe Olmedo es todo esto y mucho más. Es quien me enseñó a enamorarme del mundo de abajo, me enseñó a creer en las personas por encima de su condición, me enseñó a ser justo y honesto… y por todo, ni puedo ni quiero dejar pasar la oportunidad que me brinda este triste momento para hacerlo publica mi admiración y gratitud por él.

Ahora, que seguro gozas de la Gloria junto a Jesús Flagelado, quiero decir en público, -porque a ti así te lo hice saber hace ya mucho tiempo en privado-, que eres mi MAESTRO, que deberías ser un ejemplo a seguir hoy que sabemos tanto de todo. Quiero pensar que esa bondad de la que eras referente, la podemos adquirir todos los que de una forma u otra nos ponemos frente a las cuadrillas de hombres costaleros. Ojalá sepamos seguir tu ejemplo, y enamorar, como tú lo hiciste conmigo, a tantos hombres de este bendito oficio. Quizá así nos demos cuenta de que no solo importa que un paso se pasee, sino que los valores son a veces mucho más importantes.

Me hiciste sentir discípulo tuyo cada vez que tuviste ocasión, y eso me ha llenado siempre de orgullo y responsabilidad. Siempre tendré claro que jamas llegaré a tener esa capacidad de dar tanto amor a tu gente, y estoy seguro seguro que como yo, piensan muchos de los hombres que tuvimos la suerte de ser tus costaleros. Sé que no podré ser tan bondadoso como eras tú, pero te aseguro que tu legado de bondad y amor frente a los martillos no caerá en el olvido.

Gracias por tanto como nos diste. Jerez, sus cofradías y nosotros, tus costaleros, nunca podremos olvidarte.

Descanse en paz, D. José Olmedo Vázquez, Pepe Olmedo, CAPATAZ.

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